Cinco preguntas sobre el 15M

Dos años después de su sonado comienzo, la prensa sigue sin ponerse de acuerdo sobre el estado de salud del movimiento 15M. Este domingo se volvieron a celebrar manifestaciones en las principales ciudades de España, donde a ritmo de tambores se recordó que el impulso inicial sigue vivo aunque nadie sepa muy bien cómo seguirá evolucionando.

1. ¿Hay menos gente en las manifestaciones?

Aunque el número de asistentes sea sensiblemente menor, se obseva una variedad creciente, se escuchan más idiomas distintos, se distinguen nuevos colectivos profesionales. Las asambleas locales han descentralizado la toma de decisiones, el movimiento se ha extendido por los barrios y probablemente consigue más cosas ahora que antes, bajo la premisa de que ya no vale con acudir de vez en cuando a la manifestación, sino que es necesario trasladar la teoría al ámbito cotidiano.

15M 2013

2. ¿Están las ideas más claras que hace dos años?

Parece que sí. Los corrillos y las conversaciones hablan de temas menos utópicos y más concretos: ley electoral, reforma laboral, regulación estricta en sectores de interés público, coto al desmadre financiero, endurecimiento de penas para los delincuentes económicos. La gran notoriedad mediática de movimientos como la PAH está creando un ser de múltiples cabezas que, a costa de dividir sus fuerzas, es capaz de abrir nuevas vías y avanzar en varios frentes a la vez.

15M 2013

3. ¿Puede surgir en España algo parecido al movimiento de Grillo en Italia?

Bajo los mismos parámetros seguramente no, ya que la política italiana siempre ha tenido, incluso en “anomalías” como el movimiento cinco estrellas, un grado de complejidad superior al de nuestro país. Ya ha surgido alguna formación política al calor del movimiento ciudadano, pero mucha gente tiende a opinar que para que cambien los actores primero tienen que cambiar las normas, de lo contrario el sistema se corrompe a sí mismo en un ciclo recurrente al que es necesario poner fin.

15M 2013

4. ¿Se puede hacer algo a nivel de la calle para luchar contra la injusticia?

Los ciudadanos tienen un medio muy poderoso para luchar contra los causantes de los excesos que han llevado a la situación actual. El boicot económico es potestad de cada persona y actualmente más poderoso que un voto, cuyo poder de elección está limitado por definición. El estado de queja permanente se tiene que canalizar hacia acciones concretas que tengan un efecto directo en aquellas empresas que se han demostrado colaboradoras, interesadas o directamente culpables del estado en el que se encuentra el país.

15M 2013

5. ¿Tiene cuerda para rato el 15M?

Más allá de la longevidad del movimiento en sí mismo, parece claro que algunas lecciones ya han sido extraidas por un amplio espectro de la población. Pero mientras muchos ciudadanos intentan avanzar cada día un poco en su pequeña revolución, hay millones de personas en España que viven de espaldas a los ideales que inspiraron el 15M y a la voz de aquellos que lo apoyan. El riesgo de volver a las andadas sigue siendo alto.

15M 2013

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Un comentario

  1. Muy interesante esta reflexión y estas preguntas con respuesta. Yo creo que al 15m le falta lo que le sobra a los que nos han llevado a esta situación: ambición. Parece que saben lo que quieren pero no como conseguirlo y eso es bueno para abrir reflexiones, pero los avances son mínimos y lentos. Saludos.

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